
Psiquiatra HUSE
Coordinador del Centro
de Atención Integral de
la Depresión.
¿Facultad de Medicina?: YES Si hubiéramos hecho la facultad de Medicina hace 12 años, no tendríamos ahora un nuevo debate sobre el tema. Algunos razonamientos tanto a favor como en contra son pintorescos. Sublime el de la presidenta Armengol, jugando al miope cortoplacismo político, “hay que hacerla ya porque si no pondrán una privada”. Algunos todavía no han parado de reírse. Muchos médicos todavía se acuerdan, de que eligió el mismo día para anunciar su famoso e imprudente “armengolazo” contra la carrera profesional y la facultad de medicina en la UIB. Por el contrario Javier Cabotá, que impulsa un gran proyecto universitario privado que incluye una facultad de medicina privada, en Llucmajor (a quien le ha caído la lotería) decía el otro día en el programa de IB 3,“si a la facultad de Medicina pública”. No la ve como una rival. El ve las sinergias y la complementariedad. Es decir tiene visión de futuro. “Será en inglés”, anunciaba. Pero ara si, ara toca. En este debate no hay equidistancia: o se está a favor o en contra. Es la primera vez que la UIB lidera de forma equivoca este proyecto. Eureka: hay convergencia cósmica y planetaria, según el Observatorio Astronómico de Costitx, sobre el tema. La mayor parte de los partidos políticos, organizaciones médicas y Caeb están de acuerdo. Es una decisión estratégica aunque haya debate sobre la prioridad. La facultad de Medicina añade valor a la UIB. Queremos, sabemos, podemos y además es conveniente. Tenemos los mimbres necesarios: una magnifica infraestructura, dos hospitales universitarios, un excelente corpus docente, un gran pool de profesionales y grupos de investigación (Dr. Miguel Roca, Dr. García Toro, Dr. Grases, Dr. Palou etc….). Es viable y sostenible. Está claro que tiene que haber una adecuación presupuestaria adecuada. Creará sinergias con otras áreas de formación, potenciara la I + D biomédica, y será el núcleo de un cluster, de indudable futuro y potencial económico, el de las biociencias (genómica, protenómica y bioinformática). El quid de la cuestión es ¿qué modelo de facultad de medicina queremos? No nos podemos permitir en este reto, que será observado con lupa por todos, hacer una facultad mediocre. La UIB tiene un rol esencial de servicio a los ciudadanos así como un compromiso ético con la sociedad balear. Por eso tenemos que evitar algunas dinámicas internas del funcionamiento universitario: la selección de los docentes, el reduccionismo excluyente, la burocratización, a inercia, el tribalismo disciplinar, la politización, el adoctrinamiento ideológico, la bulimia endogámica y la escasez de programas prácticos. La docencia debe derivarse de la investigación o de la actividad asistencial. Las competencias clínicas no se aprenden tanto cuando se entienden sino cuando se aplican. Si a la facultad de medicina pero también al cumplimiento de los acuerdos, a la consolidación de la carrera profesional, a los módulos de los 55 años, a la simetría retributiva de AP y la Especializada, a las OPOS cada dos años, a prorrogar la jubilación y a una financiación sanitaria justa. Simebal lo monitorizara y lo exigirá.
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grande la cabra que tira al monte
Donde la cabra se ve sometida al cabricidio es menos probable verla con los años. Tiende a sentirse acorralada y vuelca sobre su entorno inmediato el miedo y la frustración, por lo que acaba siendo expulsada y no siempre se adapta al nuevo entorno.